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El ejercicio recomendado por una neuropsicóloga para romper los bucles mentales
Comportamientos Psicología General Salud Mental

El ejercicio recomendado por una neuropsicóloga para romper los bucles mentales

Mar 9, 2026

En algún momento, muchas personas experimentan una sensación difícil de detener: pensamientos que se repiten una y otra vez sobre una situación, una conversación o una preocupación. Esa cadena de ideas que parece no tener fin se conoce como rumiación mental, un fenómeno psicológico que puede afectar el bienestar emocional cuando se prolonga en el tiempo.

Según explica la neuropsicóloga Marta Jiménez, este tipo de pensamiento ocurre cuando la mente interpreta ciertos temas como amenazantes o peligrosos, pero no encuentra una solución clara para afrontarlos. Como resultado, la mente intenta recuperar el control repitiendo el problema una y otra vez, sin lograr resolverlo.

Qué es la rumiación mental

El término rumiación proviene del comportamiento de los animales rumiantes, que mastican su alimento, lo tragan, lo regurgitan y vuelven a masticarlo repetidamente. De forma similar, en los seres humanos los pensamientos preocupantes pueden dar vueltas constantemente en la mente, repitiéndose sin llegar a una conclusión.

Este fenómeno puede comenzar a partir de situaciones aparentemente simples: una mirada, un comentario, una discusión o un evento cotidiano. Sin embargo, con el tiempo el pensamiento se instala como un ciclo constante de preguntas, dudas y preocupaciones que resulta difícil de detener.

De acuerdo con Jiménez, intentar romper ese ciclo pensando aún más en el problema suele empeorarlo.

“Un bucle mental no se rompe pensando más; cuanto más analizas, más gasolina le echas al bucle”, explica la especialista.

El ejercicio para salir del bucle mental

Para enfrentar este tipo de rumiación, la neuropsicóloga propone un ejercicio sencillo que ayuda a organizar los pensamientos y transformarlos en acciones concretas.

El primer paso consiste en tomar una hoja en blanco y dividirla en varias columnas. Cada una cumple una función específica para analizar el problema desde una perspectiva práctica.

1. Identificar la situación

En la primera columna se deben escribir las situaciones que están generando el bucle mental. Pueden ser eventos recientes o preocupaciones específicas, como una conversación incómoda, una reunión laboral o un conflicto personal.

El objetivo es sacar el pensamiento de la mente y ponerlo en el papel, lo que ayuda a verlo con mayor claridad.

2. Acciones a corto plazo

En la segunda columna se anotan las acciones que pueden realizarse en el corto plazo. Se trata de pequeños pasos concretos que dependen directamente de la persona y que pueden realizarse en los próximos días.

Estas acciones permiten transformar la preocupación en movimiento y decisiones prácticas.

3. Acciones a medio plazo

La tercera columna está destinada a las acciones que requieren un poco más de tiempo o planificación. Pueden implicar conversaciones importantes, cambios de hábitos o decisiones que necesitan mayor reflexión.

4. Acciones a largo plazo

Finalmente, la última columna incluye las estrategias o decisiones que se desarrollarán con el tiempo. Son procesos más profundos que pueden implicar crecimiento personal, cambios importantes o metas a largo plazo.

Por qué funciona este método

Según la especialista, este sistema ayuda a la mente a comprender que existe un plan de acción, lo que reduce la sensación de amenaza que genera la rumiación.

Cuando el cerebro percibe que hay una estrategia para abordar el problema, disminuye la necesidad de seguir repitiendo el pensamiento de forma constante.

Además, Jiménez recomienda complementar este ejercicio con una práctica clave: volver al presente.

“Cuando notes que das vueltas a lo mismo, cambia de canal: vuelve al cuerpo, a la acción pequeña, al aquí y ahora”.

De acuerdo con la neuropsicóloga, el silencio mental no se alcanza luchando contra los pensamientos, sino dejando de alimentarlos y orientando la atención hacia acciones concretas.

Una herramienta para gestionar la mente

Aunque los bucles mentales son una experiencia común, aprender a gestionarlos puede marcar una gran diferencia en el bienestar psicológico. Métodos simples como escribir los pensamientos, ordenarlos y convertirlos en pasos prácticos permiten recuperar la sensación de control y reducir la ansiedad.

En ese sentido, este ejercicio se presenta como una herramienta accesible para transformar la preocupación constante en claridad, planificación y acción, tres elementos clave para romper el ciclo de la rumiación mental.

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